“Bajo cuerda”: Origen y significado de una expresión tramposa
La expresión “bajo cuerda” es ampliamente conocida en el idioma español y se utiliza para referirse a acciones que se realizan de manera oculta, disimulada o mediante procedimientos poco éticos. Decir que algo se hace “bajo cuerda” implica que se está actuando de manera secreta, generalmente con la intención de obtener un beneficio particular o evitar ser descubierto. Aunque hoy en día su uso está relacionado con prácticas deshonestas, su origen proviene de un antiguo juego que poco tiene que ver con la corrupción o la ilegalidad.
El origen de esta expresión se remonta al siglo XVIII, cuando se practicaba un juego rudimentario que podría considerarse un precursor del tenis moderno. Este juego consistía en que dos jugadores, provistos de palas de madera o incluso utilizando sus propias manos, debían golpear alternativamente una pelota con el objetivo de hacerla pasar por encima de una cuerda que se encontraba tensada a cierta altura. Aunque las reglas eran básicas, el propósito principal era sortear la cuerda con habilidad y precisión para anotar puntos.
Sin embargo, no todos los participantes jugaban de manera justa. En ocasiones, si uno de los jugadores lograba despistar a su contrincante o aprovechaba un momento de distracción, pasaba la pelota “bajo cuerda” en lugar de por encima, asegurándose así un tanto de manera deshonesta. Este tipo de acciones tramposas y contrarias al espíritu deportivo generaron un significado peyorativo para la expresión, que con el tiempo fue adoptada por el habla popular con el sentido que hoy conocemos.
En la actualidad, se emplea para referirse a actos que se realizan en secreto o al margen de la legalidad o moralidad aceptada. Puede aplicarse en contextos tan diversos como la política, los negocios o incluso en situaciones cotidianas. Frases como “cerraron el trato bajo cuerda” o “lo consiguieron bajo cuerda” sugieren que se recurrió a métodos dudosos o no transparentes.
La evolución de este modismo ilustra cómo ciertas expresiones surgen de prácticas concretas y, con el paso del tiempo, adquieren nuevos significados que reflejan aspectos de la conducta humana. Lo que alguna vez fue simplemente un truco antideportivo se transformó en un símbolo de corrupción o falta de transparencia.


